"Y cuando Dédalo, con toda su sabiduría e inteligencia, ufano de su gloriosa ciencia,
vio bajar el sol, descubrió su sombra, negra, aciaga, creciente, voluptuosa, y
entonces entendió que él también estaba allí."

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viernes, 31 de julio de 2015

EL OGRO Y EL SOL (microcuento)

 “Sobre el horizonte jamás se ponía el sol, llevaba años y años sin aparecer con sus rayos afilados y relucientes. El ogro del Fracaso lo tenía atemorizado. Le había dicho que se lo comería como a una torta de pan si se atrevía a traspasar aquella línea divisoria. Así que el pobre sol no podía hacer otra cosa que esconderse tras las tinieblas. 
Un cierto día apareció por aquel lugar el Creador. El ogro quedó abrumado ante tal omnipotencia, y se retiró lejos, despavorido ante tan extraña e ingeniosa criatura. Durante días se ocultó temeroso en una oscura cueva de las montañas, ocasión en la que el sol, después de tanto tiempo, se atrevió a expandir sus rayos retozones. Días más tarde, el ogro quiso saber si ya había desaparecido aquel ser grandioso, y sacó la grotesca cabeza de su escondrijo. En aquel momento un rayo de sol le dio en la cara. Y entonces.…, entonces el ogro se quedó ciego.”

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